La Estación Experimental Agropecuaria Corrientes del INTA – junto a socios estratégicos en la región – puso en marcha una serie de actividades con el objetivo de fortalecer la capacidad de respuesta del sector agropecuario frente al posible desarrollo del fenómeno El Niño.
“Nuestros técnicos hablan de la oportunidad que significa la llegada de El Niño, que trae amenazas, desafíos, excesos hídricos y complicaciones para el agro, pero con la tecnología, predicciones de por medio estos episodios se transforman en oportunidades de levantar la carga, de confeccionar reservas forrajeras y disponemos de todo un paquete de tecnología de producto que tienen que ver con el apotreramiento de los lotes, oportunidades de ingreso de la hacienda y manejo sanitario, para evitar que las plagas nos lleven esa mayor disponibilidad hídrica, que el cultivo pueda aprovechar”, explicó el presidente del INTA, Nicolás Bronsovich.
En diálogo con www.noticiasagropecuarias.com, el titular del organismo tecnológico explicó que “hay todo un conocimiento de procesos en materia de pasturas que tienen que ver con el ajuste del pastoreo de manera que esa disponibilidad forrajera se transforme en proteína animal de alta calidad para construir riqueza. Además disponemos de herramientas digitales, incluso se hizo un cursos de capacitación a gran escala que junto al IPCVA y la Fundación Fortalecer, que permitió a partir de la gestión digital del recurso forrajero, se puede regular la carga animal de la ganadería y manejar la velocidad de rotación del pastoreo”., agregó el profesional.
La tarea de los técnicos
Si bien los modelos climáticos indican una mayor probabilidad de un evento Niño de intensidad moderada a fuerte hacia el verano, los especialistas coinciden en que aún existe tiempo para prepararse. Al respecto de esto, la directora de la EEA Corrientes, Ing. Agr. Silvina Esparza afirma que “la mejor manera de enfrentar incertidumbres climáticas es contar con la información y planificando. Hoy el INTA, cuenta con herramientas que permiten anticipar escenarios, evaluar riesgos y tomar decisiones.”
Las grandes precipitaciones asociadas al fenómeno podrían comenzar a manifestarse en la región recién en verano, por lo que la planificación anticipada resulta fundamental para reducir pérdidas. La especialista del INTA, Ing. Agr. Carolina Fernández López, explica que “aunque las proyecciones internacionales muestran una creciente probabilidad de desarrollo del fenómeno El Niño hacia fines de este año, todavía se encuentra en proceso de formación.”
Por ello, destaca “…la necesidad de seguir de cerca la evolución de los pronósticos y comenzar desde ahora a planificar las estrategias de adaptación.”
El INTA cuenta con un plan de acción que se viene desarrollando desde sus distintas unidades junto a instituciones públicas, académicas y organizaciones de productores: reuniones de coordinación, capacitaciones territoriales y la generación permanente de información técnica para acompañar la toma de decisiones de los productores frente a un contexto climático cada vez más desafiante; son sólo algunas de las actividades planificadas y en ejecución.
Sobre el desarrollo de herramientas el Ing. Agr. Ditmar Kurtz comenta: “…ya hace un tiempo desarrollamos una herramienta que se denomina Sistema de Análisis Espacial de Parcelas Ganaderas, disponible para las explotaciones agropecuarias que tiene nuestra provincia. Esta herramienta permite al productor conocer la superficie cubierta con agua de su campo, frente a los distintos escenarios posibles y consultar cuánto potencialmente podría cubrirse con agua su establecimiento.”
Además, se realizan reuniones interinstitucionales y charlas dirigidas a productores en distintas zonas. Al respecto el Ing. Agr. Guillermo Cao, de la AER Corrientes comenta: “…estamos realizando una serie de charlas dirigidas a productores de distintos municipios para acercar herramientas concretas que les permitan anticiparse a un escenario de mayores precipitaciones y minimizar los riesgos productivos. Esto a su vez nació por inquietud de una organización de productores con la que trabajamos desde INTA.”
El efecto Niño consiste en el calentamiento anormal de las aguas del océano Pacífico ecuatorial. Este fenómeno puede traer numerosos impactos, dependiendo de su intensidad y de la región del mundo donde se manifieste. Aunque sus efectos se sienten a escala global.
La Técnica Ángeles Encina, de la AER Ituzaingó también comenta algunas de las actividades que realizan en la zona: “…formamos un comité de crisis y estamos trabajando de manera articulada con Defensa Civil y los municipios, buscando coordinar las acciones. En los próximos días, vamos a iniciar el relevamiento de la población de las islas para contar con información actualizada y fortalecer la planificación…”.
Todas estas acciones permiten, entre otras cosas, fortalecer la articulación entre las instituciones presentes en el territorio; promoviendo la planificación conjunta y la definición de estrategias orientadas a proteger a la comunidad, resguardar la producción y mejorar la capacidad de respuesta ante posibles contingencias.
Desde INTA se trabaja con el objetivo de acercar conocimiento y herramientas prácticas al territorio, promoviendo una producción más resiliente y preparada para afrontar las contingencias que puedan presentarse en los próximos meses.(Noticiasa AgroPecuarias)

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